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jueves, 13 de noviembre de 2014

Más que un sentimiento



Papá, ¿tú no tienes frío? -No. Su padre nunca reconocía el frío. Cuando llegaron,  comenzó el acto y todos aplaudieron emocionados. En el centro del campo, un hombre se había levantado de su silla de ruedas y haciendo un gran esfuerzo había golpeado un balón. Su padre, llorando, le dijo: "Hijo mío, por jugadores como él somos de este equipo". 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

El encuentro


A las cuatro y media de un día de niebla en invierno. Voy en mi coche, debo llegar a tiempo a la parada del bus de la empresa. Apresurado, conduzco rápido por las calles de mi barrio. Tras doblar una esquina, en una rotonda, aparece un bulto marrón en medio de la vía. Sin ponerme nervioso, freno con tiempo, mientras pienso si lo esquivo o lo paso por encima. Cuando ya estoy casi encima de él, al bulto le salen dos largas orejas y unas grandes patas traseras. Tras unas décimas de segundo... se mueve, y de un salto se va. Es una liebre vecina de mi zona que me da los buenos días. Hoy va a ser un día de suerte.

F.B.B.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Lealtad


Su conciencia no podría soportarlo. Aquella proposición era indecente. Salvar su puesto de trabajo a cambio de echar a otro compañero. Ya estaba despedido, pero había una última propuesta de la empresa que dejaba la decisión en sus manos. 

Tuvo que reflexionar; llegaba a la peligrosa mediana edad, carecía de estudios y tenía que mantener a su familia. En cuanto al trabajo, era simple, mal pagado, pero todos se conocían y respetaban. 

El último día, cuando llegó la hora de responder a aquel despropósito, recogió sus cosas. Se marchó sin hacer ruido. Nadie conoció nunca el valor de este acto.

F.B.B.

Integridad


Su conciencia no podría soportarlo. Maldita sea. Le habría gustado no tener tantos valores, no querer mantener su integridad a toda costa. Ser uno más de aquellos tiburones financieros sin escrúpulos. Vender aquellos productos a los ancianos del barrio, había sido inmoral, sufrió mucho al hacerlo. 

Ahora tenía algo igual de inmoral y tramposo, pero legal. Era un nuevo timo bancario para los usuarios, ligado a unos objetivos que él debía conseguir por cualquier medio. Decidió advertirles, informar bien. Si hacía falta engrosaría las filas del paro, pero se miraría en el espejo sin sentir vergüenza.

F.B.B.

lunes, 9 de diciembre de 2013

A vida o muerte


Se durmió soñando que él también podía volar. En el sueño sobrevolaba primero por los valles cercanos, estudiándolos. Luego iba más lejos, aprovechando las corrientes de aire, sin esfuerzo alguno. Los demás lo habían hecho, parecía fácil, había que dejarse caer y todo sucedería con naturalidad. Debía reunir el valor necesario. A la mañana siguiente, se aproximó al borde del nido, saltó y su vida cambió para siempre. 

Fernando Bolea Barluenga

sábado, 23 de noviembre de 2013

La mejor medicina





Papá, ¿tú no tienes frío? No, pero tú abrígate aunque sudes. Jorge había cogido un gran catarro a sus cinco años de edad, y era el primero en que podía expresar bien sus sensaciones. Su cara, preocupaba a toda la familia, tenía mucha fiebre y si no mejoraba, habría que ir a urgencias. Entró la abuela con un caldo y salió el padre, y un momento después su hermana fue a verle, pero Jorge no mejoró hasta que lo arropó su madre y dulcemente le cantó aquella nana tranquilizadora que siempre funcionaba.